El pueblo chileno en pie de lucha

Manifestaciones en Chile continúan tras declararse el Estado de Excepción.

Por Jeison Oviedo Mercado

Múltiples protestas han sacudido en estos días a Chile. El jueves 17 de Octubre, cientos de estudiantes con evasiones masivas tomaron varias estaciones de Metro en protesta por el alza en la tarifa del transporte (30 $). Con este aumento, la ciudadanía se vería obligada a gastar un 20% de CLP $301.000 (415 $$) que se percibe aproximadamente de sueldo.

El día viernes las protestas continuaron. En respuesta, el Presidente Sebastián Piñera aumentó la presencia de los Carabineros en las calles y estaciones del Metro para prevenir nuevas evasiones masivas y contrarrestar las denuncias de saqueos a locales comerciales, cortes de calles y ataques a edificios corporativos privados y públicos.

Estudiantes y trabajadores mantienen sus exigencias tras tres días de protesta. El sábado 19 el Presidente Constitucional apeló a la Ley de Seguridad de Estado y ordenó la salida del Ejército a las calles arguyendo la protección del orden público y la propiedad privada en contra de los hechos ocurridos durante las protestas.

El abuso de poder por parte de la fuerza pública y el accionar represivo generó más indignación, protesta y solidaridad en todo Chile. El día lunes hubo la primera víctima mortal de la represión, comenzando a circular videos de los abusos perpetrados contra los manifestantes entre ellos niños, mujeres y personas de la tercera edad.

Nicolás es estudiante de Comunicación, es uno de los miles que se manifiesta en contra de la desigualdad social impuesta en las últimas décadas y silenciada oficialmente. Critica, además, el énfasis puesto por los medios de comunicación en los actos de vandalismo y la poca cobertura sobre las causas reales de las protestas:

“Hay varias medidas sociales que no se han tomado en cuenta. El gobierno se tomó esto del pasaje para solventar muchas necesidades que venían desde antes. Los medios de comunicación no ha sido mucho lo que han aportado. Lo que están haciendo ahora es enfocarse en el vandalismo que se está produciendo, y no en el fondo sino en la forma”.

La aplicación del Estado de Emergencia y el toque de queda decretado para todo el fin de semana recordó los años amargos de la dictadura militar de Pinochet (1973/ 1990).

La indignación popular creció aún más:

“Ahora salen los militares a la calle después de treinta años. Uno nunca pensaría que actualmente pasaría esto… revienta todo esto, y supongo que ahora, de aquí en adelante, el que afloja pierde” – Comenta Nicolás.

El pueblo chileno continúa en pie de lucha. Paralelamente a la resistencia, se hacen públicas las denuncias sobre violación de los Derechos Humanos (detenciones arbitrarias, golpes, torturas, violaciones, vejaciones) por parte de los Carabineros y el Ejército. El Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) se ha hecho eco de estas denuncias y anunció que iniciará acciones judiciales.

Nicolás relata también haber sido víctimas de los abusos de la fuerza pública:

“Ayer me llevaron detenido, me han apuntado, he visto como le han disparado a un chico a quemarropa. Hace poco en la Universidad Católica, había chicos de derechos humanos ayudando a las personas, llegaron los militares con lacrimógenas, les tiraron las lacrimógenas a tres metros de una ambulancia”

Frente al estallido social en diferentes ciudades de Chile, el Presidente se vio obligado a derogar el aumento de la tarifa del Metro. Sin embargo, las manifestaciones no cesaron, miles de personas han tomado los parques, plazas y calles exigiendo la salida de los militares y el cese del Estado de Emergencia. Uno tras otros los sindicatos de trabajadores portuarios, mineros, docentes etc. se han sumado al reclamo.

“No son solo $30, son 30 años”. Así, los manifestantes expresan que el alza en el precio del transporte público es la gota que rebalsó el vaso. Las otras demandas hasta ahora postergadas son el sistema de pensiones AFP, un sueldo mínimo insuficiente, un precario sistema de salud, baja calidad de la educación y deudas universitarias asfixiantes, la nula o poca acción gubernamental frente al cambio climático y la sequía en el norte del país, la privatización del agua, la amplia extracción minera y el conflicto en la Araucanía.

El domingo 21 de octubre en un nuevo comunicado el Presidente Piñera anunció “Estamos en guerra”. Esta declaración ha exacerbado más la situación de descontento. Con la construcción del enemigo interno justifica la intervención militar. Una vez más, como en los años pinochetistas, la estrategia del miedo se hace presente.

Sobre las palabras de Piñera, los manifestantes se expresaron:

“Con declaraciones como las de anoche (las del presidente) que estamos en guerra, a él se le olvida que hay militares en la calle, hay carabineros en la calle con armamento, y no es una guerra porque solamente una parte está armada” – Agrega Nicolás.

En el día de ayer el Presidente pidió disculpas por desatender las necesidades del pueblo y anunció un paquete de medidas sociales para aminorar la desigualdad. Aun así y pese a las medidas represivas, el pueblo chileno ha decidido continuar con el plan de lucha, desoír el toque de queda y el Estado de Excepción.

El Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) ha informado la detención de 2138 personas de las cuales 643 son niños/adolescentes/mujeres y 18 muertos. La cifra de desaparecidos es incierta. El llamado a Huelga General para los días 23 y 24 de octubre exige la renuncia de Piñera, cambio de Gabinete, retirada del Ejército y una reforma constitucional.

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